En la otra puerta

De un mundo a otro

Adolfo Bioy Casares

1997 - Novela

Textos para leer de De un mundo a otro

  • Capítulo I ()
  • Obras de Adolfo Bioy Casares

  • 1929 - Prólogo
  • 1933 - 17 disparos contra lo porvenir
  • 1936 - La estatua casera
  • 1937 - Luis Greve, muerto
  • 1940 - La invención de Morel
  • 1945 - Plan de evasión
  • 1948 - La trama celeste
  • 1954 - El sueño de los héroes
  • 1956 - Historia prodigiosa
  • 1959 - Guirnalda con amores
  • 1962 - El lado de la sombra
  • 1967 - El gran serafín
  • 1969 - Diario de la guerra del cerdo
  • 1973 - Dormir al Sol
  • 1978 - El héroe de las mujeres
  • 1985 - La aventura de un fotógrafo en La Plata
  • 1986 - Historia desaforadas
  • 1993 - Un campeón desparejo
  • 1996 - En viaje (cartas a Silvina)
  • 1997 - De un mundo a otro
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    ¿Quién es el autor del poema Santos Vega?

    María del Carmen Suárez

    María del Carmen Suárez

    Yourcenar

    Yourcenar

    Por Mario Goloboff

    El poema de hoy

    Amor América

    Antes de la peluca y la casaca fueron los ríos, ríos arteriales; fueron las cordilleras, en cuya onda raída el cóndor o la nieve parecían inmóviles; fue la humedad y la espesura, el trueno sin nombre todavía, las pampas planetarias. El hombre tierra fue, vasija, párpado del barro trémulo, forma de la arcilla; fue cántaro caribe, piedra chibcha, copa imperial o sílice araucana. Tierno y sangriento fue, pero en la empuñadura de su arma de cristal humedecida, las iniciales de la tierra estaban escritas. Nadie pudo recordarlas después: el viento las olvidó, el idioma del agua fue enterrado, las claves se perdieron o se inundaron de silencio o sangre. No se perdió la vida, hermanos pastorales. Pero como una rosa salvaje cayó una gota roja en la espesura, y se apagó una lámpara de tierra. Yo estoy aquí para contar la historia. Desde la paz del búfalo hasta las azotadas arenas de la tierra final, en las espumas acumuladas de la luz antártica, y por las madrigueras despeñadas de la sombría paz venezolana, te busqué, padre mío, joven guerrero de tiniebla y cobre, o tú, planta nupcial, cabellera indomable, madre caimán, metálica paloma. Yo, incásico del légamo, toqué la piedra y dije: ¿Quién me espera? Y apreté la mano sobre un puñado de cristal vacío. Pero anduve entre flores zapotecas, y dulce era la luz como un venado, y era la sombra como un párpado verde. Tierra mía sin nombre, sin América, estambre equinoccial, lanza de púrpura, tu aroma me trepó por raíces hasta la copa que bebía, hasta la más delgada palabra aún no nacida de mi boca.

    Pablo Neruda

    Canto general (1950)
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