Mueve el hocico sobre el perro muerto
De pena mueve el hocico
Parece hablarle bajo la oreja
Una palabra de amor La fatiga del adiós
Apoya su hocico frente al otro inmóvil
Espera en el suelo el aliento tibio
La lengua agradecida
Ya no se encuentra en esos ojos
Le pesa el abandono en un gemido
El mundo le camina por encima
Como a toda pena ajena
Ahora vaga entre la gente
Mendiga amor
Muestra los dientes
Con la cola entre las patas