En la otra puerta

Ojos de perro azul

Ojos de perro azul , de Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez

1974 - Cuentos

Estos relatos tempranos de Gabriel García Márquez fueron escritos y publicados entre 1947 y 1955, aunque, como libro, Ojos de perro azul no aparecería hasta 1974 cuando el escritor ya había publicado otros dos libros de relatos y cuatro novelas, de las que la última, Cien años de soledad , le proporcionaría su primer gran éxito internacional. En este libro se incluye su primer cuento célebre, el Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo , escenario de sus obras posteriores. El personaje de Isabel reaparecerá en su primera novela, y el tema de la lluvia cayendo interminablemente, en su personal versión del diluvio universal, acabaría integrándose suave y flexiblemente en Cien años de soledad . Este relato, incluido en todas las antologías del cuento latinoamericano de nuestros días, fue la primera piedra de ese gigantesco edificio, tan imaginario como real, que terminaría fundando el espacio literario más poderoso de las letras universales de nuestro tiempo: Macondo.

Textos para leer de Ojos de perro azul

  • Eva está dentro de su gato (Cuento)
  • La otra costilla de la muerte (Cuento)
  • La tercera resignación (Cuento)
  • Obras de Gabriel García Márquez

  • 2004 - Memoria de mis putas tristes - (Novela)
  • 2000 - Por la libre. Obra periodística 4 - (Periodístico)
  • 1997 - Noticia de un secuestro - (Novela)
  • 1994 - Del amor y otros demonios - (Novela)
  • 1993 - Obra periodística 1. Textos costeños - (Periodístico)
  • 1992 - Doce cuentos peregrinos - (Cuentos)
  • 1989 - El general en su laberinto - (Novela)
  • 1986 - Todos los cuentos - (Cuento)
  • 1985 - El amor en los tiempos de cólera - (Novela)
  • 1983 - El asalto: el operativo con el que el FSLN se lanzó al mundo - (Periodístico)
  • 1982 - El rastro de tu sangre en la nieve: el verano feliz de la senora Forbes - (Cuento)
  • 1981 - Crónica de una muerte anunciada - (Novela)
  • 1975 - El otoño del patriarca - (Novela)
  • 1974 - Ojos de perro azul - (Cuentos)
  • 1972 - La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada - (Novela)
  • 1970 - Relato de un naúfrago - (Novela)
  • 1969 - Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo - (Cuento)
  • 1967 - Cien años de soledad - (Novela)
  • 1962 - Los funerales de la Mamá Grande - (Cuentos)
  • 1962 - La mala hora - (Novela)
  • 1961 - El coronel no tiene quien le escriba - (Novela)
  • 1955 - La hojarasca - (Novela)
  • Un día como hoy en 1963 muere Luis Cernuda

    5 de noviembre de 1963 - Muere Luis Cernuda

    ¿Cuál es el título y a qué autor pertenece el cuento que comienza: Mañana sería Navidad, y aun mientras viajaban los tres hacia el campo de cohetes, el padre y la madre estaban preocupados.

    Antonio Barnés Vázquez.

    Antonio Barnés Vázquez.

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Elegía de los portones

    A Francisco Luis Borges

    Barrio Villa Alvear: entre las calles Nicaragua,
    Arroyo Maldonado, Canning y Rivera.
    Muchos terrenos baldíos existen aún y su
    importancia es reducida.
    Manuel Bilbao: Buenos Aires, 1902

    Esta es una elegía
    de los rectos portones que alargaban su sombra
    en la plaza de tierra.

    Ésta es una elegía
    que se acuerda de un largo resplandor agachado
    que los atardeceres daban a los baldíos.

    (En los pasajes mismos había cielo bastante
    para toda una dicha
    y las tapias tenían el color de las tardes.)
    Ésta es una elegía
    de un Palermo trazado con vaivén de recuerdo
    y que se va en la muerte chica de los olvidos.

    Muchachas comentadas por un vals de organito
    o por los mayorales de corneta insolente
    de los 64,
    sabían en las puertas de la gracia de su espera.

    Había huecos de tunas
    y la ribera hostil del Maldonado
    -menos agua que barro en la sequía-
    y zafadas veredas en que flameaba el corte
    y una frontera de silbatos de hierro.

    Hubo cosas felices,
    cosas que sólo fueron para alegrar las almas:
    el arriate del patio
    y el andar hamacado del compadre.

    Palermo del principio, vos tenías
    unas cuantas milongas para hacerte valiente
    y una baraja criolla para tapar la vida
    y unas albas eternas para saber la muerte.

    El día era más largo en tus veredas
    que en las calles del centro,
    porque en los huecos hondos se aquerenciaba el cielo.
    Los carros de costado sentencioso
    cruzaban tu mañana
    y eran en las esquinas tiernos los almacenes
    como esperando un ángel.

    Desde mi calle de altos (es cosa de una legua)
    voy a buscar recuerdos a tus calles nocheras.
    Mi silbido de pobre penetrará en los sueños
    de los hombres que duermen.

    Esa higuera que asoma sobre una parecita
    es lleva bien con mi alma
    y es más grato el rosado firme de tus esquinas
    que el de las nubes blandas.

    Jorge Luis Borges

    Cuaderno de San Martín (1929)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias