En la otra puerta

Fragmentos Fantásticos

Miguel Ángel Bustos

1965 - Poesía

Textos para leer de Fragmentos Fantásticos

  • Casa de silencio (Prosa poética)
  • Fragmentos fantásticos (Prosa poética)
  • Luna de Herodes (Prosa poética)
  • Obras de Miguel Ángel Bustos

  • 1957 - Cuatro Murales
  • 1959 - Corazón de Piel Afuera (prólogo de Juan Gelman)
  • 1965 - Fragmentos Fantásticos
  • 1967 - Visión de los Hijos del Mal (prólogo de Leopoldo Marechal)
  • 1970 - El Himalaya o la Moral de los Pájaros
  • Un día como hoy en 1895 muere Jorge Isaacs

    17 de abril de 1895

    Muere Jorge Isaacs
    Jorge Isaacs fue uno de los grandes escritores colombianos, nació en Cali, Colombia, en 1837. Es el autor de una de las novelas románticas más representativas de la época: "María", que fue publicada en 1867

    Se quitó la vida llenándose los bolsillos de piedras y arrojándose al río en marzo de 1941, ¿a quién nos referimos?

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    El papagayo y el anillo de oro: alquimia y chamanismo en ''La isla'' de Luisa M. Levinson

    El papagayo y el anillo de oro: alquimia y chamanismo en ''La isla'' de Luisa M. Levinson

    Por Lilia Dapaz Strout

    El poema de hoy

    Hierro

    Ganado tengo el pan: hágase el verso,—
    Y en su comercio dulce se ejercite
    La mano, que cual prófugo perdido
    Entre oscuras malezas, o quien lleva
    A rastra enorme peso, andaba ha poco
    Sumas hilando y revolviendo cifras.
    Bardo, ¿consejo quieres? Pues descuelga
    De la pálida espalda ensangrentada
    El arpa dívea, acalla los sollozos
    Que a tu garganta como mar en furia
    Se agolparán, y en la madera rica
    Taja plumillas de escritorio, y echa
    Las cuerdas rotas al movible viento.

    Oh alma! oh alma buena! mal oficio
    Tienes!: póstrate, calIa, cede, lame
    Manos de potentado, ensalza, excusa
    Defectos, tenlos —que es mejor manera
    De excusarlos—, y mansa y temerosa
    Vicios celebra, encumbra vanidades:
    Verás entonces, alma, cuál se trueca
    En plato de oro rico tu desnudo
    Plato de pobre!
    Pero guarda ¡oh alma!
    Que usan los hombres hoy oro empañado!
    Ni de eso cures, que fabrican de oro
    Sus joyas el bribón y el barbilindo:
    Las armas no,— las armas son de hierro!

    Mi mal es rudo; la ciudad lo encona;
    Lo alivia el campo inmenso: ¡otro más vasto
    Lo aliviará mejor! —Y las oscuras
    Tardes me atraen, cual si mi patria fuera
    La dilatada sombra. ¡Oh verso amigo:
    Muero de soledad, de amor me muero!

    No de vulgar amor: estos amores
    Envenenan y ofuscan: no es hermosa
    La fruta en la mujer, sino la estrella.
    La tierra ha de ser luz, y todo vivo
    Debe en torno de sí dar lumbre de astro.
    ¡Oh, estas damas de muestra! ¡oh, estas copas
    De carne! ¡oh, estas siervas, ante el dueño
    Que las enjoya o estremece echadas!
    ¡Te digo, oh verso, que los dientes duelen
    De comer de esta carne!

    Es de inefable
    Amor del que yo muero, del muy dulce
    Menester de llevar, como se lleva
    Un niño tierno en las cuidosas manos,
    Cuanto de bello y triste ven mis ojos.

    José Martí

    Versos Libres (1891)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias