En la otra puerta

La cara de villano / Recuerdos de Tijuana

Manuel Puig

1985 - Teatro

Obras de Manuel Puig

  • 1998 - Triste Golondrina / Amor del bueno / Muy señor mío - (Teatro)
  • 1998 - La tajada / Gardel uma lembrança - (Teatro)
  • 1995 - Estertores de una década, Nueva York 78 - (Cuento)
  • 1993 - Los ojos de Greta Garbo - (Cuento)
  • 1988 - Cae la noche tropical - (Novela)
  • 1985 - La cara de villano / Recuerdos de Tijuana - (Teatro)
  • 1983 - Bajo un manto de estrellas / El misterio del ramo de rosas - (Teatro)
  • 1983 - El beso de la mujer araña (versión teatralizada) - (Teatro)
  • 1982 - Sangre de amor correspondido - (Novela)
  • 1981 - Maldición eterna a quien lea estas páginas - (Novela)
  • 1979 - Pubis angelical - (Novela)
  • 1976 - El beso de la mujer araña - (Novela)
  • 1973 - The Buenos Aires Affair - (Novela)
  • 1969 - Boquitas pintadas - (Novela)
  • 1968 - La Traición de Rita Hayworth - (Novela)
  • Un día como hoy en 1888 nace Fernando Pessoa

    13 de junio de 1888 - Nace Fernando Pessoa

    Un día como hoy en 2008 se conmemora en Argentina el Día del Escritor

    13 de junio de 2008 - Se conmemora en Argentina el Día del Escritor

    ¿Con qué poema comienza la obra ''Canto General'', de Pablo Neruda?

    Entrevista al escritor argentino Hugo Mujica

    Entrevista al escritor argentino Hugo Mujica

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Amor América

    Antes de la peluca y la casaca fueron los ríos, ríos arteriales; fueron las cordilleras, en cuya onda raída el cóndor o la nieve parecían inmóviles; fue la humedad y la espesura, el trueno sin nombre todavía, las pampas planetarias. El hombre tierra fue, vasija, párpado del barro trémulo, forma de la arcilla; fue cántaro caribe, piedra chibcha, copa imperial o sílice araucana. Tierno y sangriento fue, pero en la empuñadura de su arma de cristal humedecida, las iniciales de la tierra estaban escritas. Nadie pudo recordarlas después: el viento las olvidó, el idioma del agua fue enterrado, las claves se perdieron o se inundaron de silencio o sangre. No se perdió la vida, hermanos pastorales. Pero como una rosa salvaje cayó una gota roja en la espesura, y se apagó una lámpara de tierra. Yo estoy aquí para contar la historia. Desde la paz del búfalo hasta las azotadas arenas de la tierra final, en las espumas acumuladas de la luz antártica, y por las madrigueras despeñadas de la sombría paz venezolana, te busqué, padre mío, joven guerrero de tiniebla y cobre, o tú, planta nupcial, cabellera indomable, madre caimán, metálica paloma. Yo, incásico del légamo, toqué la piedra y dije: ¿Quién me espera? Y apreté la mano sobre un puñado de cristal vacío. Pero anduve entre flores zapotecas, y dulce era la luz como un venado, y era la sombra como un párpado verde. Tierra mía sin nombre, sin América, estambre equinoccial, lanza de púrpura, tu aroma me trepó por raíces hasta la copa que bebía, hasta la más delgada palabra aún no nacida de mi boca.

    Pablo Neruda

    Canto general (1950)
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