En la otra puerta

Eureka

Eureka  , de Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe

1848 - Ensayo

Con profundo respeto dedico esta obra a Alexander Von Humboldt. A los pocos que me aman y a quienes yo amo, a los que sienten más que a los que piensan, a los soñadores y a los que depositan su fe en los sueños como únicas realidades, ofrezco este libro de verdades, no como anunciador de verdad, sino por la belleza que en su verdad abunda, haciéndola verdadera. A ellos presento esta composición sólo como un producto de arte, como una novela o, si no es una pretensión demasiado elevada, como un poema. Lo que aquí propongo es verdadero; por lo tanto, no puede morir; y si de alguna manera fuese hollado y muriese, nacerá de nuevo a la vida eterna. Sin embargo, sólo como poema deseo que sea juzgada esta obra después de mi muerte.

Edgar Alan Poe

Obras de Edgar Allan Poe

  • 1981 - El escarabajo de oro y otros cuentos - (Cuento)
  • 1848 - Eureka - (Ensayo)
  • 1845 - La verdad sobre el caso del señor Valdemar - (Cuentos)
  • 1838 - La narración de Arthur Gordon Pym - (Novela)
  • 1831 - Poemas - (Poemas)
  • 1829 - Al Aaraf - (Poemas)
  • 1827 - Tamerlán y otros poemas - (Poemas)
  • Un día como hoy en 1819 nace Walt Whitman

    31 de mayo de 1819 - Nace Walt Whitman

    ¿A qué cuento pertenece la inolvidable frase ''Ésto lo estoy tocando mañana''?

    El maestro Ramiro Lagos

    El maestro Ramiro Lagos

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Sueldo

    Aquella esperanza que cabía en un dedal,
    Aquella alta vereda junto al barro,
    aquel ir y venir del sueño,
    aquel horóscopo de un larguísimo viaje
    y el largísimo viaje con adioses y gente
    y países de nieve y corazones
    donde cada kilómetro es un cielo distinto,
    aquella confianza desde no sé cuándo,
    aquel juramento hasta no sé dónde
    aquella cruzada hacia no sé qué,
    ese aquel que uno hubiera podido ser
    con otro ritmo y alguna lotería,
    en fin, para decirlo de una vez por todas,
    aquella esperanza que cabía en un dedal
    evidentemente no cabe en este sobre
    con sucios papeles de tantas manos sucias
    que me pagan, es lógico, en cada veintinueve
    por tener los libros rubricados al día
    y dejar que la vida transcurra,
    gotee simplemente
    como un aceite rancio.

    Mario Benedetti

    Inventario (1985)
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