En la otra puerta

Prohibido suicidarse en primavera

Alejandro Casona

1937 - Teatro

Esta comedia de Alejandro Casona fue estrenada en el Teatro Arbeu, México, el 12 de junio de 1937 por la Compañía Josefina Díaz-Manuel Collado.

Los personajes de esta obra dividida en tres actos son: Chole, Alicia, La dama triste, Cora Yako, Fernando, Juan, Doctor Roda, Hans, El amante imaginario y El padre de la otra Alicia.

La historia sucede en el Hogar del Suicida, sanatorio de almas del doctor Ariel. Todo es extraño en el lugar, tanto el mobiliario como las luces; en las paredes pueden verse óleos de los suicidas famosos reproduciendo las escenas de su muerte: Cleopatra, Séneca, Sócrates y tallados en piedra, los versos de Santa Teresa: "Ven muerte tan escondida/que no te sienta venir/porque el placer de morir/no me vuelva a dar la vida".

Obras de Alejandro Casona

  • 1955 - Corona de amor y muerte - (Teatro)
  • 1952 - Siete gritos en el mar - (Teatro)
  • 1937 - Prohibido suicidarse en primavera - (Teatro)
  • 1934 - La sirena varada - (Comedia)
  • 1932 - Flor de leyendas - (Narrativa infantil)
  • 1930 - La flauta del sapo - (Poesía)
  • 1926 - El peregrino de la barba florida - (Poesía)
  • 1926 - El diablo en la literatura y en el arte, trabajo de fin de estudios - (Ensayo)
  • 1920 - La empresa del Ave María - (Romance histórico)
  • ¿Qué premio literario recibió Jorge Luis Borges en 1979?

    El poema de hoy

    El viento en la isla

    El viento es un caballo:
    óyelo cómo corre
    por el mar, por el cielo.

    Quiere llevarme: escucha
    cómo recorre el mundo
    para llevarme lejos.

    Escóndeme en tus brazos
    por esta noche sola,
    mientras la lluvia rompe
    contra el mar y la tierra
    su boca innumerable.

    Escucha como el viento
    me llama galopando
    para llevarme lejos.

    Con tu frente en mi frente,
    con tu boca en mi boca,
    atados nuestros cuerpos
    al amor que nos quema,
    deja que el viento pase
    sin que pueda llevarme.

    Deja que el viento corra
    coronado de espuma,
    que me llame y me busque
    galopando en la sombra,
    mientras yo, sumergido
    bajo tus grandes ojos,
    por esta noche sola
    descansaré, amor mío.

    Pablo Neruda

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