La cueca larga

Nicanor Parra

1958 - Poemas

Obras de Nicanor Parra

  • 1937 - Cancionero sin nombre
  • 1954 - Poemas y antipoemas
  • 1958 - La cueca larga
  • 1962 - Versos de Salón
  • 1969 - Obra Gruesa
  • 1972 - Artefactos
  • 1977 - Sermones y Prédicas del Cristo de Elqui
  • 1983 - Chistes para desorientar a la poesía
  • 1983 - Poesía Política
  • 1985 - Hojas de Parra
  • 1993 - Poemas para combatir la calvicie. Muestra de antipoesía
  • Un día como hoy en 1844 nace Anatole France

    16 de abril de 1844

    Nace Anatole France
    Anatole France es el seudónimo de Jacques Anatole François Thibault, novelista y premio Nobel francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX

    ¿Cuál es el escenario de ''La invención de Morel'', de Adolfo Bioy Casares?

    Entrevista a una mujer de las letras

    Entrevista a una mujer de las letras

    ¿Por qué necesitamos entrenarnos como lectores eficientes?

    ¿Por qué necesitamos entrenarnos como lectores eficientes?

    Por Aquiles Julián

    El poema de hoy

    Curso de los recuerdos

    Recuerdo mío del jardín de casa:
    vida benigna de las plantas,
    vida cortés de misteriosa
    y lisonjeada por los hombres.

    Palmera la más alta de aquel cielo
    y conventillo de gorriones;
    parra firmamental de uva negra,
    los días de verano dormían a tu sombra.

    Molino colorado:
    remota rueda laboriosa en el viento,
    honor de nuestra casa, porque en las otras
    iba el río bajo la campanita del aguatero.

    Sótano circular de la base
    que hacías vertiginoso el jardín,
    daba miedo entrever por una hendija
    tu calabozo de agua sutil.

    Jardín, frente a la verja cumplieron sus caminos
    los sufridos carreros
    y el charro carnaval aturdió
    con insolentes murgas.

    El almacén, padrino del malevo,
    dominaba la esquina;
    pero tenías cañaverales para hacer lanzas
    y gorriones para la oración.

    El sueño de tus árboles y el mío
    todavía en la noche se confunden
    y la devastación de la urraca
    dejó un antiguo miedo en mi sangre.

    Tus contadas varas de fondo
    se nos volvieron geografía;
    un alto era "la montaña de tierra"
    y una temeridad su declive.

    Jardín, yo cortaré mi oración
    para seguir siempre acordándome:
    voluntad o azar de dar sombra
    fueron tus árboles.

    Jorge Luis Borges

    Cuaderno de San Martín (1929)
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