En la otra puerta

Los trenes matan a los autos

Los trenes matan a los autos, de Roberto Fontanarrosa

Roberto Fontanarrosa

1997 - Cuentos

Ediciones de la flor

En estos cuentos encontramos al autor de fino oído capaz de reproducir el lenguaje coloquial, enriqueciéndolo y transformándolo en un pastiche, caricaturizando otros lenguajes. Esta obra de primera juventud divertirá como todas sus obras, pero también sorprenderá por el abordaje serio y tierno de la condicón humana en algunos relatos inusualmente dramáticos.

Textos para leer de Los trenes matan a los autos

  • La barrera (Cuento)
  • Obras de Roberto Fontanarrosa

  • 1997 - Los trenes matan a los autos - (Cuentos)
  • 1990 - El mayor de mis defectos y otros cuentos - (Cuentos)
  • 1987 - Nada del otro mundo y otros cuentos - (Cuentos)
  • 1986 - El área 18 - (Novela)
  • 1985 - Best Seller - (Novela)
  • Un día como hoy en 1929 nace Guillermo Cabrera Infante

    22 de abril de 1929 - Nace Guillermo Cabrera Infante

    ¿Quién es el autor del poema Santos Vega?

    Fernando Sorrentino

    Fernando Sorrentino

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Poema XX

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

    Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
    y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

    El viento de la noche gira en el cielo y canta.

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
    Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

    En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
    La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

    Ella me quiso, a veces yo también la quería.
    Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
    Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

    Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
    Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

    Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
    la noche está estrellada y ella no está conmigo.

    Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
    Mi alma no se contenta con haberla perdido.

    Como para acercarla mi mirada la busca.
    Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

    la misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
    Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

    Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
    Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

    De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
    Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

    Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
    Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

    Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
    mi alma no se contenta con haberla perdido.

    Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
    y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

    Pablo Neruda

    Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias