En la otra puerta

Rodolfo Walsh

Rodolfo Walsh
Rionegrino, nacido el 9 de enero de 1927, en Lamarque, (el cual al momento de nacer y hasta 1942, llevó el nombre de “Pueblo Nuevo de la Colonia de Choele Choel”). Hijo de Miguel Esteban Walsh y Dora Gil, ambos de ascendencia irlandesa, fue y es para muchos el mejor ejemplo de intelectual comprometido y ético que ha dado la Argentina en los últimos 50 años, un modelo a imitar no sólo por su compromiso con la verdad, sino también por su valentía como periodista, investigador, escritor, crítico y militante revolucionario. A los 17 años comenzó a trabajar en la Editorial Hachette como traductor y corrector de pruebas, y a los 20, comenzó a publicar sus primeros textos periodísticos. Más adelante, en 1950, conoció a Elina Tejerina en la Facultad de Filosofía y Letras y ella fue la madre de sus dos únicas hijas. La Plata fue el lugar que eligieron para vivir y criar a María Victoria y Patricia. En 1953 publicó su primer libro: “Variaciones en rojo”.Viajó a través de su profesión por el mundo y realizó proyectos periodísticos de gran importancia en la América latina de los 60-70. Su obra recorre especialmente el género policial, periodístico y testimonial, con admirables obras como Operación Masacre y ¿Quién mató a Rosendo? Walsh fue una mezcla increíble de periodista comprometido y excelente narrador. En 1970, militó en el Peronismo de Base, hasta que en 1973 decide unirse a la organización político-militar Montoneros. En estos años, enseñó periodismo en villas miseria y editó el “Semanario Villero”. En Montoneros ingresa con el grado de Oficial 2° y el alias de Esteban. Crea un sector del departamento de informaciones del cual será responsable. También integra el equipo que funda el diario “Noticias”, órgano de prensa que presentaba los puntos de vista de su organización del cual se convierte en redactor. Walsh no sólo hacía periodismo, aunque algunos busquen acotarlo a esa etiqueta ocultando su rol de militante popular. Era también un destacado escritor que supo mezclar la ficción aplicándola a la realidad. En el mundo de las academias de periodismo se enseñaba la obra de Truman Capote, «A sangre fría» (1966) como la primer novela periodística, inaugurando un género que sería explotado de ahí en más. Pero esto fue producto de entregarle el premio a un escritor de un país central. Sin quitarle méritos a Capote, en los últimos años y en el mundo entero, «Operación Masacre» es aceptada como la primer obra en su género y Walsh como fundador del mismo, y camino que seguiría transitando en trabajos como «¿Quién mató a Rosendo?» o «El caso Satanowsky».En Cuba fundó la agencia Prensa Latina junto con su colega y compatriota Jorge Mascetti. Había decidido que no sería nunca más un simple observador privilegiado del mundo, sino que quería formar parte activamente de él: como jefe de Servicios Especiales en el Departamento de Informaciones de Prensa Latina, usó sus conocimientos de criptógrafo aficionado para descubrir, a través de unos cables comerciales, la invasión a Bahía de Cochinos, instrumentada por la CIA. El 25 de marzo de 1977 un pelotón especializado emboscó a Rodolfo Walsh en calles de Buenos Aires con el objetivo de aprehenderlo vivo. Walsh, militante revolucionario, se resistió, hirió y fue herido a su vez de muerte. Su cuerpo nunca apareció. El día anterior había escrito lo que sería su última palabra pública: la Carta Abierta a la Junta Militar.

¿Quién lo escribió?

Habitación con salida a un invernadero. Tío: ¿Y mis semillas? Ama: Ahí estaban. Tío: Pues no están. Tía: Eléboro, fucsias y los crisantemos, Luis Passy violáceo y altair blanco plata con puntas heliotropo. Tío: Es necesario que cuidéis las flores. Ama: Si lo dice por mí... Tía: Calla. No repliques. Tío: Lo digo por todos. Ayer me encontré las semillas de dalias pisoteadas por el suelo. (Entra en el invernadero.) No os dais cuenta de mi invernadero; desde el ochocientos siete, en que la condesa de Wandes obtuvo la rosa muscosa, no la ha conseguido nadie en Granada más que yo, ni el botánico de la Universidad. Es preciso que tengáis más respeto por mis plantas. Ama: Pero ¿no las respeto? Tía: ¡Chist! Sois a cuál peor. Ama: Sí, señora. Pero yo no digo que de tanto regar las flores y tanta agua por todas partes van a salir sapos en el sofá. Tía: Luego bien te gusta olerlas. Ama: No, señora. A mí las flores me huelen a niño muerto, o a profesión de monja, o a altar de iglesia

La teoría del arte: La verdad del arte

Mario Rodríguez Guerras

El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes.

Se define el arte, mediante teorías filosóficas y argumentos racionales, como una forma particular de expresión humana, es decir, como un tipo de comunicación con características propias y perfectamente diferenciables. El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes. De esa creación, vamos a ver perfectamente estructurados todos los hechos y elementos que la generan y la definen: desde el punto y la línea hasta la actividad e intención del artista

Los olvidados

Ricardo Cardone

Esta novela podría ser una crónica de la marginalidad, o una interrogación metafísica, ¿existir es ser percibido? El olvidado no es quien ha muerto, sino quien ha sido exiliado del presente vivo. (Susana Gil)

El universo se debate entre el orden y el caos. En su interior todo caduca, cambia de orden y vuelve a ordenarse con la única intención de destruirse. Para que algo se convierta en otra cosa, ese algo tiene que dejar de existir. ¿En qué momento ese algo deja de existir? ¿Cuál es el instante preciso en el que algo deja de ser algo? Ese punto último donde la materia deja de ser lo que es, es el punto límite que todos buscamos descifrar, el menor número posible antes de la extinción. Esa entidad con infinitesimal poder de significancia le está vedada a nuestra razón

Los lados oscuros

Ricardo Cardone

Un libro de poemas en el que el hombre se enfrenta a todos su miedos.

Si las partes que limitan un todo son los lados del todo, ¿cuáles son los lados que limitan al hombre? En cada uno de esos lados del hombre, la luz que lo salva precipita. Es en esa oscuridad donde gobierna su límite

María Elena Disandro

María Elena  Disandro
Nacida en Buenos Aires, María Elena Disandro manifestó desde muy pequeña una inclinación natural hacia la literatura, vocación que hoy ejerce profesionalmente y que se reveló originariamente en el género cuentos con "Osadía Literaria", su primer libro de cuentos fantásticos. Parte de su producción narrativa apareció publicada en diversos medios gráficos interesados tales como "Contrahabla", suplemento Cultural; "El Damero", publicación barrial y el diario "Del viajero". Los cuentos han recibido la premiación en diversos concursos organizados por las editoriales Geear, Nuevo Ser y Ediciones Andrónico

Rodrigo Illescas

Rodrigo Illescas
Rodrigo Illescas nació en Bahía Blanca en 1983. Estudiante de Arquitectura. Se desempeña en diversas expresiones artísticas. En pintura obtuvo un primer premio y una mención en el concurso de dibujo "Calendario SCA 2005", de la Sociedad Central del Arquitecto. Realiza talleres literarios con Marta Braier y Ester de Izaguirre. Trabajó su obra con Alfredo A. De Cicco y Máximo Simpson. Leyó su poesía en programas radiales, ciclos y cafés literarios. Participó en el Tercer Encuentro Internacional "Poetas de las dos Orillas", Montevideo, Uruguay, en el año 2007

Un día como hoy en 1931 muere Juan Zorrilla de San Martín

3 de noviembre de 1931 - Muere Juan Zorrilla de San Martín

¿Cuál es el escenario de ''La invención de Morel'', de Adolfo Bioy Casares?

Entrevista a la escritora Genma Sánchez Mugarra

Entrevista a la escritora Genma Sánchez Mugarra

Las dos criaturas

Las dos criaturas

Por Daniel Ruiz Rubini

El poema de hoy

Barrio sin luz

¿Se va la poesía de las cosas
o no la puede condensar mi vida?
Ayer —mirando el último crepúsculo—
yo era un manchón de musgo entre unas ruinas.

Las ciudades —hollines y venganzas—,
la cochinada gris de los suburbios,
la oficina que encorva las espaldas,
el jefe de ojos turbios.

Sangre de un arrebol sobre los cerros,
sangre sobre las calles y las plazas,
dolor de corazones rotos,
podre de hastíos y de lágrimas.

Un río abraza el arrabal
como una mano helada que tienta en las tinieblas:
sobre sus aguas se avergüenzan
de verse las estrellas.

Y las casas que esconden los deseos
detrás de las ventanas luminosas,
mientras afuera el viento
lleva un poco de barro a cada rosa.

Lejos... la bruma de las olvidanzas
—humos espesos, tajamares rotos—,
y el campo, ¡el campo verde!, en que jadean
los bueyes y los hombres sudorosos.

Y aquí estoy yo, brotado entre las ruinas,
mordiendo solo todas las tristezas,
como si el llanto fuera una semilla
y yo el único surco de la tierra.

Pablo Neruda

Crepusculario (1923)
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