Nació en Dublín, Irlanda, el 16 de octubre de 1854.
Fueron sus padres el cirujano William Wills Wilde y la escritora Joana Elgee. Realizó sus estudios en la Portora Royal School de Euniskillen, en el Trinity College de Dublín y luego en el Magdalen College de Oxford.
En 1877 visitó Italia y Grecia. Sus primeros poemas fueron publicados en diarios y revistas que luego fueron reunidos en Poemas (1881).
Viajó un año más tarde a Estados Unidos, donde brindó una serie de conferencias sobre su teoría filosófica sobre la idea del "arte por el arte" y que fue el precedente de lo que luego se denominó dandismo.
En 1883 viajó a Francia, donde conoció a Verlaine y otros escritores.
Se casó en 1884 con Contance Lloyd, con quien tuvo dos hijos.
Entre 1887 y 1889 editó una revista femenina, Woman's World, y en 1888 publicó un libro de cuentos, El príncipe feliz, que fue muy bien recibido por el público. Así, en 1891, publica otras obras entre las que se encuentra El crimen de lord Arthur Saville.
En 1895 Wilde fue el centro de un escandaloso juicio. Habiendo mantenido una cercana amistad con lord Alfred Douglas, fue acusado por el padre de éste, el marqués de Queensberry, de sodomía. Se lo declaró culpable y fue condenado a dos años de trabajos forzados. Cuando salió de la cárcel, devastado moral y económicamente, adoptó como nombre Sebastian Melmoth y pasó el resto de su vida en París con ese nombre falso. Sus hijos rechazaron el apellido paterno luego de ese suceso.
Su única novela, El retrato de Dorian Gray (1891), tuvo terribles críticas de parte de los moralistas y conservadores de la época.
Autor de una obra punzante, con referencia a la hipocresía de sus contemporáneos, Wilde fue tildado de inmoral. Sin embargo, su talento e ingenio puso de su lado a varios lectores más despojados de prejuicios.
En la actualidad su literatura goza de vigencia universal.
Oscar Wilde murió por causa de una meningitis el 30 de noviembre de 1900 en París.
Yo estaba desesperada—dijo la voz—. Mis padres se oponían rotundamente a que tuviera amores con él, y habían llegado a ser muy crueles conmigo. Los últimos días no me dejaban ni asomarme a la puerta. Antes, lo veía siquiera un instante parado en la esquina, aguardándome desde la mañana. ¡Después, ni siquiera eso!
Yo le había dicho a mamá la semana antes:
—¿Pero qué le hallan tú y papá, por Dios, para torturarnos así? ¿Tienen algo que decir de él? ¿Por qué se han opuesto ustedes, como si fuera indigno de pisar esta casa, a que me visite?
Mamá, sin responderme, me hizo salir. Papá, que entraba en ese momento, me detuvo del brazo, y enterado por mamá de lo que yo había dicho, me empujó del hombro afuera, lanzándome de atrás:
—Tu madre se equivoca; lo que ha querido decir es que ella y yo—¿lo oyes bien?—preferimos verte muerta antes que en los brazos de ese hombre. Y ni una palabra más sobre esto.
Esto dijo papá.
—Muy bien—le respondí volviéndome, más pálida, creo, que el mantel mismo—: nunca más les volveré a hablar de él
La teoría del arte: La verdad del arte
Mario Rodríguez Guerras
El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes.
Se define el arte, mediante teorías filosóficas y argumentos racionales, como una forma particular de expresión humana, es decir, como un tipo de comunicación con características propias y perfectamente diferenciables. El arte es una cosa que existe en el mundo. En este, encontramos diversas formas de conocimiento. El hombre puede recibir datos a partir de la propia experiencia, de la razón o mediante la comunicación. Esta consiste esencialmente en crear mensajes. De esa creación, vamos a ver perfectamente estructurados todos los hechos y elementos que la generan y la definen: desde el punto y la línea hasta la actividad e intención del artista
Los olvidados
Ricardo Cardone
Esta novela podría ser una crónica de la marginalidad, o una interrogación metafísica, ¿existir es ser percibido? El olvidado no es quien ha muerto, sino quien ha sido exiliado del presente vivo. (Susana Gil)
El universo se debate entre el orden y el caos. En su interior todo caduca, cambia de orden y vuelve a ordenarse con la única intención de destruirse. Para que algo se convierta en otra cosa, ese algo tiene que dejar de existir. ¿En qué momento ese algo deja de existir? ¿Cuál es el instante preciso en el que algo deja de ser algo? Ese punto último donde la materia deja de ser lo que es, es el punto límite que todos buscamos descifrar, el menor número posible antes de la extinción. Esa entidad con infinitesimal poder de significancia le está vedada a nuestra razón
Los lados oscuros
Ricardo Cardone
Un libro de poemas en el que el hombre se enfrenta a todos su miedos.
Si las partes que limitan un todo son los lados del todo, ¿cuáles son los lados que limitan al hombre?
En cada uno de esos lados del hombre, la luz que lo salva precipita. Es en esa oscuridad donde gobierna su límite
Foto: Eva Fisher
Ana Bisignani es argentina y residente en Buenos Aires, estudió profesorado de Literatura e hizo dos especializaciones docentes en literatura infantil.
Coordina Talleres Literarios para niños, adolescentes y adultos desde 1979, logrando importantes premios para sus alumnos en Argentina y España. A partir de 1995, se especializó en la enseñanza de alumnos ciegos. Uno de los trabajos publicado en la antología "Racimal", donde reunió material de estos grupos, originó un "Mosaico" que se representó como expresión corporal, en el Teatro San Martín de esta capital, en 1996
Francisco Vicente Squeo Acuña, el Sacronte, alias "duende de la albahaca" nació en la ciudad de La Rioja el 27 de octubre de 1938.
Se recibió como mejor alumno en el colegio Joaquín V. González, promoción 1960. En ese mismo año codirigió el periódico Eco Estudiantil con Juan F. Deleonardi. En 1963 fue miembro fundador del núcleo de artes y letras Monoblock al Sur, Avellaneda, junto a Alfredo Carlino, Angélica Copetti y Walter Fumarola. Estudió abogacía en Córdoba y en La Plata, abandonando los estudios en 1964.
En ese año volvió a La Rioja y se quedó cuidando a su madre mientras realizaba la huerta de Santa Justina