Llevo brasas de carbón sobre la espalda
Huesos que arden en silencio
Cruza una barca sobre un río de promesas
Vértebra a vértebra como ácido
Cuerpo a cuerpo como amantes
En qué muelle de cenizas se hundirá este barquero
Fuego tras de mí y fuego tras de sí
Caronte arquea la espalda por un óvolo
De muelle a cielo como espera
De cielo a muelle como ocaso
En qué hoguera arde el corazón necio
Aquél que al fuego condena por verdugo
Esa quema de hojas secas que huyen del amor