Brota una grieta de cemento
Y la calle calla como río seco
Llueve sol a bocanadas
Llueven grises hombres grises
No muere quien nada espera
Letal tiempo y letal breve
Que huyes calle abajo
Y que ahogas la luz ajada de este cuarto
Que la noche no se acuerde de mis ojos
Que las cortinas no vuelvan a ser trincheras
Que mis oídos no hagan caso de mi voz
Que el tiempo no me abrigue de este frío
Que el amor no vuelva a atormentarme