En la otra puerta

Las cosas claras

Roberto Jorge Santoro

1974 - Poesía

Textos para leer de Las cosas claras

  • Las cosas claras (Poesía)
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    31 de mayo de 1819 - Nace Walt Whitman

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    Héctor Tizón

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    Las dos criaturas

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    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    La abandonada

    Aún no hace mucho tiempo,
    cuando el mundo era un vidrio del color de la dicha, no un puñado de arena,
    te mirabas en alguien igual que en un espejo que te embellecía.
    Era como asomarte a las veloces aguas de las ilimitadas indulgencias
    donde se corregían con un nuevo bautismo los errores,
    se llenaban los huecos con una lluvia de oro, se bruñían las faltas,
    y alcanzabas la espléndida radiación que adquieren hasta en la noche los milagros.
    Imantabas las piedras con pisarlas.
    Hubieras apagado conî tu desnudez el plumaje de un ángel.
    Y algo rompió el reflejo.
    Se rebelaron desde adentro las imágenes.
    ¿Quién enturbió el azogue?, ¿quién deshizo el embrujo de la transparencia?
    Ahora estás a solas frente a unos ojos de tribunal helado que trizan los cristales,
    y es como si en un día la intemperie te hubiera desteñido
    y el cuchillo del viento hecho jirones y la sombra del sol desheredado.
    No puedes ocultar tu pelambre maltrecha, tu mirada de animal en derrota,
    ni esas deformaciones que producen las luces violentas en las [amantes repudiadas.
    Estás ahí, de pie, sin indulto posible, bajo el azote de la fatalidad,
    prisionera del mismo desenlace igual que una heroína en el carro del mito.
    Otro cielo sin dioses, otro mundo al que nadie más vendrá
    sumergen en las aguas implacables tu imperfección y tu vergüenza.

    Olga Orozco

    En el revés del cielo (1987)
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